Tabique nasal desviado

Toda la info sobre el tabique nasal desviado

El tabique nasal es una zona de nuestra nariz que está formada por hueso y cartílago; tiene el objetivo de poder separar los dos orificios nasales extendiéndose hacia la zona en donde termina la fosa nasal justamente en la faringe. Por lo general, esta estructura debería de ser recta para conseguir que las dos cavidades nasales pudieran llegar a permitir el paso del aire de una forma normal.

Lo habitual es que las dos cavidades nasales sean simétricas. Sin embargo, por diferentes razones, es posible que esto no sea así: puede que tengamos el tabique nasal desviado y se rompa con esta simetría: pero no sólo eso, sino que también podría llegar a provocar algunos problemas en el habla, así como en la entrada de aire.

Tabique nasal desviado de forma externa

Existen algunos casos muy especiales en donde el otorrinolaringólogo puede recomendar una determinada intervención de tabique desviado, aunque, aparentemente, pueda parecer lo contrario. Lo cierto es que el tabique nasal se puede también desviar en el interior (lo que se conoce como una desviación del sector), evitando que exista una correlación entre la nariz con el tabique.

Sin embargo, en el caso de que desde el exterior se haya desviado, también implicará que en el interior lo haya hecho.

En casos graves, el tabique desviado puede llegar a modificar completamente las presiones de la respiración nasal normal. Desgraciadamente, esto obligará a los pacientes a que respiren con la boca. Una de las principales características de este problema es que es posible que se puedan llegar a producir cuadros de ronquidos, así como otros problemas relacionados.

Diagnóstico

El diagnóstico se realizará analizando primeramente los siguientes síntomas:

  • Mala respiración por la nariz
  • Falta de aire
  • Anormalidad a la hora de respirar de forma satisfactoria
  • Dolor de cabeza
  • Ronquidos
  • Sequedad
  • Empeoramiento del sentido del olfato
  • Presencia de hemorragias en la nariz
  • Resfriados
  • En casos graves se puede llegar a producir obstrucción de los senos nasales y sinusitis

Una vez que se exploran estos síntomas, se realizará un análisis del interior de la nariz utilizando un instrumento conocido como reinos copio que ayuda a poder determinar si las estructuras internas del orificio nasal se encuentran de la forma en la que deberían.

Una buena alternativa consiste en utilizar una cámara pequeña introduciéndose por la nariz que nos permitirá poder observar la cavidad por completo. Este procedimiento se conoce como fibroscopia en el caso de que el aparato que se utilice sea flexible, o telescopio si no lo ves.

La desviación del tabique nasal puede ser de carácter anterior y, por ende, tendrá naturaleza cartilaginosa. También puede ser de carácter posterior con componente óseo. Sin embargo, lo más habitual es que combine ambos problemas siendo una desviación mixta; tanto de hueso, como de cartílago.

También se suele realizar lo que se conoce como un TAC; este procedimiento obtiene como resultado imágenes radiológicas que permitirá ver al facultativo las diferentes estructuras nasales.

Sin embargo, cuando se llega a este punto, normalmente ya se sabe que el paciente se va a tener que someterse a una intervención quirúrgica.
La idea es poder observar todos los detalles antes de introducirse de lleno en la operación.

Tratamiento de desviación del tabique nasal

Nos encontramos con dos tipos de operaciones: abiertas y cerradas.

Tratamiento de la desviación del tabique nasal mediante operaciones abiertas

Este tipo de operaciones se caracterizan por ser un método en donde se secciona a través de la ternilla de la nariz. El objetivo es poder levantar una parte de la estructura nasal y tener la suficiente visión como para saber lo que se está haciendo.

Tratamiento de la desviación del tabique nasal mediante operaciones cerradas

En este tipo de operación, se utiliza el orificio nasal para poder operar.
Independientemente si la operación es abierta o cerrada, siempre se actuará sobre el hueso, sobre el cartílago, o sobre los dos.

Los resultados que se consiguen son bastante similares, aunque la técnica de la operación sea distinta. Se utiliza anestesia general y la intervención suele tener una duración que oscila en el intervalo de entre 30 y 60 minutos.

Complicaciones de la operación

Por lo general, se considera una operación bastante sencilla y las posibilidades de que algo salga mal son bastante remotas. No obstante, en algunos casos se puede llegar a producir una corrección insuficiente del problema del cliente, o incluso una perforación en la zona del tabique nasal. Todos estos problemas tienen que ser corregidos con una nueva intervención.

Tanto como si tienes algunos de los síntomas asociados con el problema del tabique nasal desviado, como si se nota a simple vista o piensas que tienes algún tipo de problema interno, deberías de ocurrir al otorrinolaringólogo para que pudiera evaluar tu situación personal.